

Somos dos en una. Soy yo y es ella, somos un mismo cuerpo atado por no sé que cuerdas.
Somos un campo de batalla. Somos el campo libre y sereno, la ciudad y la playa, la paz interna y el temor; el sol y la luna. Somos como un mar en primavera y después la marea.
Somos las letras y la prerrogativa, el cuento y la novela. Un documental y una película de pelea. Somos el rojo y el negro y también los colores y las flores. Somos dos tratando de ponerse de acuerdo. Soy yo y es ella; ella me quiere a mi y yo a ella, soy yo odiandola y ella a mi lado, soy yo triste y ella alegre. Nos ponemos de acuerdo, nos dormimos para después una despertar y mover a la otra, somos mellizas, inseparables, internas. Y mi cuerpo, que es uno y las ve, ahora sufre las consecuencias.