Tratando de descifrar una desición coherente, la más acertada.
Imposible, lo mejor es acostumbrarse a tener que decidir entre esto y lo otro, por más que se quiera, solo UNA decisión.
Entre esto y aquello es con UN objeto, UN amor, UN coche, UNA casa, Un momento . . . lo que se vive lo que se tiene, lo que se recupera, lo que muere.
La diferencia entre uno y otro, los momentos con uno, las risas, la comodidad de un coche, de pedir y tener en el momento. El otro, intermitente, algo oculto, no sé, ahora no tengo mente para definir.
Mamá dice que con el primero, por que da todo, por que estaré bien, yo, por el momento, casarme es lo que menos busco. Temo al pensar en una vida con una sola persona, en la monotonía, en lo seguro y en las pocas posibilidades de llegar a hacer una que otra locura, llevar mi vida a momentos mágicos e irrepetibles, ya lo decía Nietzche, si la vida es un eterno retorno, entonces el amor tiene que despabilar todo esto. Por eso no sé decidir. No sé si lo 'seguro' o lo 'impredecible'. Si un cabello corto y lacio o uno largo y chino.
Quiero hacer magia y borrar el fantasma de papá y mamá. Esta vida que me han dado me brinda la libertad de vivirla como yo quiera no!? Vienen a mi mente las palabras: Jamás podrás sobrepasarlos. Es lo que menos busco, solo quiero construír mi vida y que sea extraordinaria, ir a lugares, escribir poemas, hablar con imágenes, expandirme completamante en el aire, plena, si que esta palabra resguarde lo que ella misma no alcanza a definir pero que queda bien ahora.
Ya llegará el momento donde decidiré sin temor a estarme equivocando, sin pensar en la opción que he dejado de lado.
El amor tendrá que ser tan cotidiano como extraordinario.
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