Una tarde de verano escribía poesía, me deshilvanaba las historias ya contadas, el polvo de estrellas tan nombrado y la luna sin un lado oscuro. Hace ya dias que fue de esto, las hojas en blanco de aquel cuaderno de leopardo tienen las palabras de un conocido, el dice que ha tocado a su puerta con una bolsa de palomitas por si quiere ver una pelicula..
[ textual... pronto]