7.13.2010

7.07.2010

Hace tiempo que no escribo.
Hace tiempo también que no cuento historias.

Más tiempo aún que no conecto conmigo, de ahí que no vuelen las letras, que yo siga aquí sentada viendo como se mete y sale el sol. Esto de andar de contemplativa podría ser una postura bohemia, inclusive inspiradora para las letras, pero en mi profesión el contemplar forzosamente lleva a una acción, el buscar, el caminar, el encontrar situaciones. La gente no es estática, mucho menos se mueve en un solo escenario.


Yo no sé qué tan bueno sea eso de conservar los espacios, ahora solo puedo decir que de este me despido. Quiero otro donde hable más de visiones, de guiones, de cultura, de lo que arma mi universo, eso de estar hablando de lo mismo, que si ahora me duele esto, que si quiero una bicicleta para pasear con él, pensando egoístamente. Bien, tengo que aprender a respetar las necesidades y deseos de los otros, también dejar de consentir los caprichos de mi niña.

Suelo decir que he pensado ya mucho en mí, pero creo que ha sido de la forma equivocada, siempre lo que quiero y nunca lo que soy. Por eso me despido de este blog.

Nos vemos en otra dirección :)

7.01.2010

¿Y si esta tarde me escapara del trabajo para encontrarte en la avenida?

Tú, bajando de la bici, ahora cerca, yo, acariciando tu cabello.

Un beso, nos vamos de la mano.