11.14.2008


En el rescate de semejante suceso encontre la frase:

"Diez mil razones de renunciar no valen nada frente a la única razón de continuar." (Oc.Os)


Me he quedado sorprendida, verdaderamente boquiabierta. El hallazgo y la determinación que transmite
esta frase me hace pensar en muchas cosas, entre ellas mis multiples razones, que con el tiempo se convierten en obstáculos, para no hacer. Detenida, sin ninguna razón aparente. Son dos opciones, ambas actividades son tan sencillas y parten de un mismo punto: la nada, no he ganado ni perdido. ¿Valdría la pena preocuparse por esto, por lo que habrá de obtenerse? Parece que padezco de una especie de consumismo sentimental. Contradicción la mía; suelo sorprenderme reciclandolos hasta que se desgastan o, de plano terminan oliendo a circulo vicioso.


De pronto una ráfaga de aire; si el mundo conspira, no lo hace sólo para que las cosas se den. Participa de igual manera en el lado contrario. Creo que lejos de llamarlo voluble diria que tiene un sentido de equilibrio incomprensible.

Es pequeño el porcentaje, pero, si existe, por qué ignorar su presencia, esta ahí. Asi que, si quiero: puedo. Trillado.

A quien le importa si hasta estas letras ya han sido por alguien más infinitamente combinadas.