11.14.2008



Este es un hermitaño que está dispuesto a dejar atrás su pasado y buscar otra guarida; al parecer la suya sabe ya demasiado. Esta dicha salida termina siendo un pretexto para poder apreciar las flores que ha olvidado, el cielo que siempre ha amado, los recuerdos que trae el olor del otoño. Un diente de leon, en su camino, aquellos deseos, cada hoja del mismo; debajo de aquel árbol, pintados con su sombra, una tarde de verano. Desapareció la flor, volverían. Sin indicios en el aire. El camino yace verde, espigado y largo.

Asoma en sus labios un gesto. Sonríe. Va tomado de su mano. Mariposa ligera; llego.