Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al rodar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará... rodará...
Si en el viento te llaman esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.
Si no ves esa mano, ni la boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?
(Languidez)
Alfonsina Storni
[Cuántas caricias dándose ante semejantes testigos
una señora que viendo desde lejos habla. Una niña que
solo ve sin saber lo que pasa, solo muerde sus labios.
Vecinos inquietos que desde dentro arman tejidos con
vidas ajenas.
Muerte a la cotidianidad. Muerte a la rutina.
Muerte incluso en la distancia. Muerto esta todo y de eso no pasa.
De tanto hablar el silencio que ahora calla. ]