11.10.2009

Ayer, hoy . . mañana ?

Sigo escribiendo, me sienta bien utilizar mis manos y poner letras sobre un papel, soy más rápida en la computadora, casi lo que pronuncio en mi mente puedo leerlo, borrar, volver a escribir, todo en un instante. Es más lento sobre la hoja en blanco, a veces el viento se las lleva, entonces las aves que pasan por mi ventana me distraen, pierdo concentración. Pero no se trata de eso ahora, no es el tema de la escritura, si es mejor frente a la máquina o con mis manos, las letras, las palabras, el sentido es el mismo, creo yo.

Bien, pues, hace días que vengo llorando, simplemente así. ¿Alguna razón? Si, tal vez muchas o tal vez ninguna que sea verdaderamente interesante, o que valide mis lágrimas, con la razón de que este llanto debe de ser por esto y no por otra cosa, el próximo por esto otro. Entonces todo tiene sentido, no obstante, estas lágrimas no lo tienen. Al menos no bajo el método anteriormente explicado y por medio del cual suelo regir mis sentimientos. Claro! Un llanto fuerte, un torrente por él, o tal vez por él, bueno, tal vez por mí, ya hace rato que no me lloro los errores, la frustración, el olvido. . . El punto es el llanto fundamentado, si existe tal cosa. Después, la limpieza, todo vuelve a la "normalidad" vuelvo a esperar lo mejor, al parecer ya todo está limpio. . . . esperar lo mejor!? Que tal si mejor omito la acción de esperar y simplemente me lleno de decisión y de fé. Siempre viene algo bueno. No!? Todo siempre a partir de la acción.

Ahora, simplemente lloro por que ha vuelto a mi memoria, sí, lo sé bien, lo uso como escusa. ¿Necesito esta escusa? No lo sé. Lo único que da vuelta en mi mente es trascender ese momento. La indecisión. No sé qué esperar, no sé qué vendrá, no sé absolutamente nada del después solo me queda el letrero: DECISION, entonces el camino se abrirá y yo podré saber lo que había, lo que hay, lo que habrá.

No obstante, me parece difícil decidir ahora, tal vez por que estoy tratando de hacerlo por adelantado. El o él, o mejor me quedo añorando el pasado e ignorando mi alrededor, pensando, dándole la vuelta a la idea de encontrarme alguien exactamente igual, con el mismo pensamiento, el mismo sentido del humor, la misma apertura, la misma calidez. Una réplica de él, una muy buena, en donde no tenga duda.

Pero me miento a mí misma, el pasado ya está en mi imaginario, el ahora es con otra persona; sigo frente a este letrero. El llamado a la aventura, lo tomas o lo dejas, dejas correr la vida o la detienes con los recuerdos, fluyes o te limitas. Continuar o parar. Pero Beauvoir tiene razón, ni aún cuando trate de retraerme en mí misma dejará de ser vida, el mundo seguirá dándo vueltas y yo con él aún en mi estatismo. Pero nopuedo negar mi inercia, mi hambre por viajar, por aprender, por amar, por reír, por conocer, reconocer al otro a mí misma, por seguir aquí, viviendo.

No puedo tomar una decisión si no sé, si no le conozco. Por qué no podemos tener una línea de tiempo parecida tal vez un año más o menos, me importa un bledo! El chiste es romper con la distancia. Sin embargo no es así. Ahí están.

Ahí estaban, afuera, los observé a cada uno: mi edad, no encontré nada, más grande, demasiada vida, menos años que yo, parece interesante . . . Entonces me salta a la cabeza: es un niño!, aún cuando su ideologia corresponda a mi edad! No puedo . . . Tal vez no quiera quitarme este estereotipo de la cabeza, es demasiado fuerte? o simplemente es mi nuevo escudo para un buen autosabotaje? Qué tengo que perder!? La misma pregunta que en un bar, hace tiempo ya, me hicieron. Qué carajo tengo que perder? No me voy a casar o sí!? (risa) no, definitivamente no. Es como lo espera mi familia? No, definitivamente no, es . . . es qué?, quisiera saberlo!! La manía de saber antes de actuar, de tener un poco de "control", pero no es así. De nuevo todo esto es por mi adelanto a los hechos. Seguiré caminando hasta que se develen las personalidades. Aunque, tengo que aceptar que me gustaría aumentar su edad o bajar la mía para poder estar bien, no quisiera sentirme como una . . . . disparidad.


Si me fuése fácil, escribiría una historia nueva, algo así como: Nos conocimos en un taller, teníamos la misma edad, intereses parecidos, un razonamiento compatible, su tacto . . . sus besos. . . simplemente espectacular, el cine simplemente fué diferente ese año, te preguntarás si seguimos juntos, aunque parezca sacado de una novela rosa, sí, aún lo estamos, y es la vida real. No sé cuanto tiempo más durará, no sé si llegue el momento en donde nuestras vidas cambien, no quisiera que eso sucediera, entonces me inventaría otro, uno con cada una de las características de los pasados, la cara parecida a la del primero, la calidez del segundo, y el sentido de aventura del tercero, entonces este cuarto se quedaría conmigo, así sucesivamente hasta que me quede definitivamente con uno y el compartir sea placentero. Pero esto es egoísta, bueno, no, todos, la humanidad entera podría hacer esto, si, así todos seríamos felices. . . felices? tratando de cambiar al otro. No, eso no es amor. Las relaciones se fundamentan principalmente por la aceptación, por ser y yo los estoy negando.

Sigo parada frente al letrero, tiene su foto, el perfil que me gusta, el brillo de los ojos, las ideas, la forma de hablar, todo lo que me gusta y que no sé si tomar o dejar, si caminar por ese camino o mejor dar vuelta hasta encontrar uno nuevo. Esperar a que llegue otro . . . ??