Sólo las ganas de volver a la raíz y partir de ahí al cielo.
Los momentos de bloqueo abolirlos, ya no solo darles de su propia medicina.
Recuperar del encierro mis sueños - tengo que matar a ese detestable monstruo que tienen por custodio- hace días que veo cómo su luz poco a poco se va acabando. Mi capa se ha quedado sobre la cómoda, me han dado no sé qué té que no me deja respirar, pensar o moverme, a partir de ese momento he estado como embrutecida y ausente. Tengo la idea firme . . . Sé que los rescataré, lo sé, es cuestión de romper con este hechizo. De tirarme de la cama a la fuerza y hacer aprender a mis pies lo que han olvidado.
Mañana vendrá la señora de las flores, me ha dicho que tiene las perfectas para mi situación, me dice que no desespere, que no hace falta creer para que funcionen, ellas solas pueden. Trato de creer en sus palabras . . . Trato, y al mismo tiempo . . . La angustía. La desesperación de sentir ir cayendo en un abismo, luego, subir, después bajar. Ya! Esto me está mareando!
Es un juego de niños lo sé, pero me resulta difícil tomarmelo a la ligera, es por demás, termino con el corazón apretado y la mente embarazada de ideas, pensamientos como electrones.
Ahora trato de moverme más, he salido a explorar los prados. A pie o como sea, guardo momentos de soledad por ellos y para ellos, necesito su luz a mi lado mientras camino por la ciudad ¨Realidad¨.
Voy en el camino! Voy . . . . . . en el camino!