El usar zapatos altos y mi sombrero tejido . . .
El andar sobre tacones de colores y vestida como a mí me gusta, el saber que soy esto y aquello y tal vez más y sentirme satisfecha con ello, así, con un suspiro que viene desde el alma y acaba por viajar hasta el cielo, donde las nubes parecen camas de algodón, tan antojables, tan soñadoras.
El usar mis sentidos como escaparate de un alma que lo único que quiere es vivir y experimentar todo sin asomo de arrepentiemiento.
De salirme de estas latitudes para estar en donde verdaderamente quiero y que como imán me llama: España ( Europa). Al final de cuentas no creo que se necesite de acompañante, es lo que quiero hacer y punto, sea yo con alguien más, o sola. . . A estas alturas de mi vida, termina valiendome un cacahuate! Nunca le he tenido miedo a la soledad y tampoco me disgusta. La compañia me viene bien pero entiendo que no siempre es posible tenerla, así que prefiero ver lo bueno de estas dos situaciones.
Lo rico es el sabor placentero que me deja el empezar a disfrutar mi estado 'libre' .