Apaga el aparato,
la música termina,
el momento oportuno para mirar al horizonte,
la llamada perfecta al momento de crecer,
de creer, de renacer, de nuevo sentir,
de la lluvia caer, del bote vacío, dispuesto
sobre la tierra para llenarse otra vez.
No más notas por favor;
amo el sonido de la confidencialidad,
de empatía, no más lirica por favor,
prendelo, apagalo, siente que la vida
cae y no se recícla.
Sigue la música, fecunda la mente,
tranquilidad. Las notas vuelan, se mueven,
aligeran el aire.