12.15.2008

de poesia, Cortazar y días de lluvia

De poesía no tengo nada que escribir,
al momento del día en que amanezca
y deje de ser hoy, entonces, cabra la posibilidad
de mostrar al mundo mis latires.

De Cortázar, puff! tengo miles de citas:
hoy, por ejemplo, tengo una de ellas,
es la siguiente:

"Salir, hacer, poner al día, no eran cosas que ayudaran a dormirse. Poner al día, vaya expresión. Hacer. Hacer algo, hacer el bien, hacer pis, hacer tiempo, la acción en todas sus barajas. Pero detrás de toda acción había una protesta, porque todo hacer significaba salir de para llegar a, o mover algo para que estuviera aquí y no allí, o entrar en esa casa en vez de no entrar o entrar en la de al lado, es decir que en todo acto había la admisión de una carencia, de algo no hecho todavía y que era posible hacer, la protesta tácita frente a la continua evidencia de la falta, de la merma, de la parvedad del presente. Creer que la acción podía colmar, o que la suma de las acciones podía realmente equivaler a una vida digna de este nombre, era una ilusión de moralista. Valía más renunciar, porque la renuncia a la acción era la protesta misma y no su máscara."



En días de lluvia como hoy, me dan ganas de camuflagearme con la atmosfera, invadirme no sólo de las gotas que caen sino dejar correr los ríos que por dentro me colman. Caminar de espaldas a las calles dejando atrás mi sombra, la frustración que viste, el deseo que me deja maltrecha cuando no puedo consentirlo. Las ganas de tanto y de manos vacías. De calles llenas de reflejos, distancias enormes hasta el abrigo; consuelo de mis cuatro paredes, detrás de mis cortinas la lluvia sigue, hasta que el día remonte. . .