
Como crepúsculo que acaricia el sueño,
realidad que suaviza con la calma
tempestad y río de cristalina travesura.
Que más sino un atardecer
de risas bajo la brisa del mar.
Que más sino un carrete de video
recuerdos que no mueren,
momentos que se mueven...
La proyección nocturna de pecados capitales
la envidia que motiva
la gula por el mundo
la ira por la injusticia...
motivos suficientes para ver que aun pecando
mi jardín renace,
se transforma.